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Cómo lavarse las manos correctamente

Cómo lavarse las manos correctamente - balancevital.com.mx

Aunque parezca sencillo, es importante dedicarle un mínimo de tiempo al lavado de manos y realizarlo a conciencia para eliminar virus y bacterias y no correr riesgos innecesarios

Constantemente estamos en contacto con los virus y las bacterias. La mayoría de ellos se “relacionan” con las manos. Usar el transporte público, tomar dinero, escribir con el teclado del ordenador, ir al baño…

Todas estas actividades cotidianas nos exponen a enfermedades. Por esta razón en este artículo te explicamos cómo lavarse las manos correctamente.

¿Por qué debemos higienizar nuestras manos?

Todo está repleto de gérmenes. Tal vez esta afirmación puede sonar un poco exagerada, pero es la verdad. El problema no reside tanto en que se queden en las manos, sino que está en que ingresen en nuestro organismo cuando comemos, nos tocamos la cara o nos restregamos los ojos.

No se trataba de un capricho de tus mayores cuando eras niño y te decían que debías lavarte las manos antes de cenar o cuando regresabas del parque. Pero, al crecer, seguro has dejado de lado ese hábito o no lo haces con la asiduidad que deberías.

Por qué debemos higienizar nuestras manos

El agua y el jabón son el mejor “invento” para eliminar virus y bacterias de las manos. Aunque en la actualidad hay miles de productos (como el alcohol en gel), no existe nada más eficaz para deshacernos de los gérmenes que un buen lavado.

A través de la comida cruda (sobre todo la carne), de las gotas que expulsamos cuando estornudamos y tosemos o de las superficies sucias y contaminadas es como los microorganismos dañinos se instalan en nuestras manos.

Lavarse esta parte del cuerpo evita muchas enfermedades como el resfriado común, el catarro o la gripe, pero también otras patologías más graves como, por ejemplo:

  • Bronquiolitis
  • Gripe
  • Meningitis
  • Hepatitis A
  • Diarreas infecciosas
  • Salmonelosis

Con el paso de las horas cada día las manos se van llenando de gérmenes. Por esta razón es imprescindible higienizarlas, ya que nos permiten hacer todas nuestras actividades cotidianas.

Lávate las manos antes de:

  • Comer
  • Preparar alimentos
  • Tratar heridas
  • Administrar o ingerir medicamentos
  • Colocar o retirar lentillas
  • Tomar en brazos a un bebé

Además, es preciso limpiar las manos después de:

  • Preparar comida que ha estado cruda (por ejemplo, carne o pollo)
  • Ir al baño
  • Cambiar un pañal
  • Manipular bolsas de residuo
  • Barrer o limpiar la casa
  • Tocar un animal
  • Sonarse la nariz
  • Estornudar
  • Toser
  • Curar heridas
  • Manejar productos de limpieza
  • Hacer tareas del jardín
  • Tocar calzado
  • Usar el transporte público
  • Regresar de la calle
  • Utilizar el ordenador o salir del trabajo
  • Usar dinero o tarjetas de crédito
  • Tocar superficies sucias

Pasos para lavarse las manos correctamente

Quizás pensemos que esta actividad o hábito es muy simple y no necesitamos un tutorial que nos indique cómo hacerlo bien. Sin embargo, solemos cometer muchos errores cuando nos lavamos las manos.

Es vital que estén lo más limpias posibles sin caer en la fobia de no poder hacer nada sin correr al baño a limpiarse o estar constantemente con el desinfectante matando gérmenes.

Mantener este hábito fomentará la buena salud personal y también de todos los que te rodean, ya sea en casa, en el trabajo o en cualquier sitio en el que te encuentres.

Los pasos para lavarse correctamente las manos son:

1. Mojar las manos

Abre el grifo y deja que el agua se entibie antes de humedecer las manos. No basta con que el agua esté caliente, porque eso solo no elimina las bacterias y hasta puede producir irritación en la piel al tomar contacto con ciertos jabones muy perfumados.

Los expertos indican que la temperatura ideal del agua es entre 20 y 37 °C. Así empezarás a eliminar los microorganismos superficiales.

2. Usar el jabón

Puedes elegir entre la barra o el jabón líquido. Es recomendable que emplees uno que no tenga demasiado perfume para no perjudicar la dermis. No es preciso que sea antibacteriano para que cumpla con su trabajo.

Recuerda que la función de un jabón es quitar los microorganismos y cualquiera puede servir.

Frota enérgicamente sin lastimar. Lava las palmas, el dorso y las muñecas. Sigue por los dedos y las uñas. Termina por los espacios entre los dedos.

Este procedimiento debe tomar más o menos 20 segundos. Si quieres puedes cerrar el grifo para ahorrar agua. Haz la mayor cantidad de espuma que puedas.

3. Cepillar las uñas

No es necesario hacerlo cada vez que nos lavamos las manos, pero sí una vez al día o si la situación lo requiere. Por ejemplo, si hemos estamos con las plantas en el jardín o descubrimos suciedad en la zona.

En el caso de que te cepilles las uñas, hazlo con un instrumento especial y con un poco de jabón. Fricciona con fuerza pero sin lastimar. Cuidado si tienes alguna herida, corte o ampolla.

4. Enjuagar las manos

Abre el grifo si lo habías cerrado y coloca las manos debajo. Quítate por completo el jabón hasta que al frotarlas una con otra no estén resbaladizas. Si al terminar este proceso te das cuenta de que todavía hay suciedad deberás repetirlo.

Para cerrar el grifo te aconsejamos que uses una toalla, un poco de papel higiénico o pañuelo (no olvides que lo has abierto con las manos sucias).

5. Secar las manos

Si estás en casa no hay problema de hacerlo con una toalla. No obstante, si te encuentras en un baño público o un lugar compartido con otras personas (por ejemplo, el trabajo) sería mejor que llevaras tu propia toalla o que te secaras con papel.

Si prefieres la primera opción, lávala semanalmente y déjala que se airee. No la utilices si está húmeda, ya que puede haber desarrollado hongos que pasarán automáticamente a tus manos.

Fuente: mejorconsalud.com